<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-35830160</id><updated>2011-04-21T11:22:11.283-07:00</updated><title type='text'>Paseo en trapecio</title><subtitle type='html'>Gustavo Sainz</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://paseoentrapecio.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35830160/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paseoentrapecio.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Gustavo Sainz</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35830160.post-116053323603941704</id><published>2006-10-10T19:17:00.000-07:00</published><updated>2006-10-11T16:16:26.170-07:00</updated><title type='text'>No está en ninguna parte : El circo y Paseo en trapecio</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/1568/609/1600/Orfa%20y%20Lisa%20010.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1568/609/320/Orfa%20y%20Lisa%20010.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;por Lisa Inks&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Los astrólogos dicen que si  se sueña con el circo, y está allí disfrutándose, significa una  satisfacción con su entorno actual. Los astrólogos dicen también  que si se sueña solo que va al circo, significa que otros no lo entienden,  que les da una impresión equivocada a los demás. Y si se sueña con  una especie de caos en el circo, su vida está fuera de control, y requiere  orden y organización (1). A pesar de cualquier discusión sobre la  validez de estas predicciones e interpretaciones, la opinión popular  del circo, ya introduce un cierto desequilibrio. Es este desequilibrio,  o dicotomía (de una variedad de opuestos), acompañada por el vago  espacio en medio, lo que crea al hilo persistente y la tensión profunda  en &lt;i&gt;Paseo en trapecio&lt;/i&gt;, la novela de Gustavo Sainz.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Además  de ser una fuente de diversiones, entretenimientos y anécdotas fragmentadas,  el circo como metáfora se presenta en la novela como un escenario complejo.  A primera vista el circo es una colección de personajes, animales,  música y actos que se unen en un gran espectáculo que apela a todos  los sentidos de la gente que lo ve. Los payasos, los elefantes, los  enanos, los equilibristas, los tigres, las focas: Todos representan  un talento o un número distinto debajo de una carpa que, de alguna  manera, forma parte de un orden más grande. De este modo, el circo  es una colección de todo lo caótico que una vez refleja la naturaleza  y también contiene un toque de la civilización. No es accidente que  unas domadoras gemelas, vestidas de trajes de lentejuelas, trabajen  con los tigres, fieras feroces de la selva que habitan una jaula (o  que deben habitarla). Esta yuxtaposición es solo una entre muchas que  se encuentran en las páginas, en los sueños y en las memorias del  protagonista.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;El  narrador, que ya está muerto, salta de una forma a otra forma y de  pensamiento a otro por la novela, acordándose de eventos pasados y,  sobretodo, sentimientos pasados de su amante Adela. No se sabe exactamente  lo que pasó de verdad y lo que crea el narrador, pero la línea entre  la realidad y el sueño se hace cada vez más borrosa. Además, no importa  la diferencia. Al principio de la novela, el muerto está dentro de  la forma de un perro, corriendo por las calles de la ciudad, y sigue  transformándose en otros seres y cuerpos. Si es verdad que “todo  animal se encuentra latente en el hombre”, el narrador se pone dentro  de los animales que lo preceden; de verdad “es un mono incluso un  mono desnudo” (2). Esta unidad entre los seres humanos y los otros  animales, entonces, se refleja lo más evidente en el tigre y su fuga.  El tigre como símbolo de lo salvaje del hombre queda perfectamente  cuando se escapa, aterrorizando a la gente, por lo menos en la imaginación  del muerto:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;ul style="text-align: justify;"&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;“!a ti! decían con cierta  alarma tú y todo culminaba con esa palabra o pelambra o peligre tenías  que haber escrito el borrador del manifiesto podían matarte ¿no sabes?  ¿dónde te has metido? ¿yo? pero a esta hora ese tigre tendrá hambre  y devorará niños o animales la policía no había empezado a buscarlo  ¿a mí? ¡tú! además el tigre quizá no estaba suelto era una maniobra  de distracción una metáfora sólo tú podrías averiguarlo…” (3)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;El tigre entonces corre con  libertad como querría correr la naturaleza feroz de un hombre atrapado,  o quizás más preciso, el deseo del hombre. Este deseo no está ni  en el cuerpo ni en lo espiritual precisamente, sino en algo, más allá,  guardado en un lugar no fijado entre la dicotomía.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;El  caos del circo ya mencionado, el caos que está ubicado a la vez en  la ciudad y en la selva, también es un caos que se manifiesta en medio  de la vida y la muerte, en un espacio vago de tiempo. “¿Has visto  mi circo?”, el protagonista pregunta en un momento (4). Después del  final tal vez hay más: “¿Han visto (todo de) este circo?”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;El  circo es el caos de la vida y la muerte, especialmente la línea difusa  que fluctúa entre los dos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;En  las palabras en paréntesis, las que, de un lado, dan forma al mensaje.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Es  un juego de personajes, de animales, de pensamientos que se ven durante  la vida y los sueños.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Es  lo absurdo de los sueños.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Es  un juego de palabras que existe dentro de las páginas de esta novela,  que se manifiestan en los trucos del cambio del narrador, en lo que  oscila entre lo cotidiano y lo extraño y profundo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Es  el no lugar, la falta de poder localizarse, el estado confuso de no  estar en ninguna parte.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Además  de caótico, de esta manera, el circo, en fin, representa una transitoriedad,  la misma transitoriedad en que se encuentra el protagonista durante  sus viajes por formas, sitios y memorias. Así se introduce el circo  por primera vez en la novela:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;ul style="text-align: justify;"&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;“¿Han visto el circo  cuando se retira?, quiso preguntar y se conformó con interrogarse a  sí mismo, ¿han visto al circo irse dejando el lugar de los prodigios  oscurecido, dejando vacío el aire adonde estuvo la tienda gigantesca,  dejando oscuridad y silencio de muerte adonde hubo luz y música que  quedarán tan sólo en el recuerdo…?” (5)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Como los circos y todos los  que forman parte del espectáculo siempre están de camino, viajando  entre ciudades, nunca se establecen en una especie de casa fija. La  permanencia no existe. Es como si todo el mundo les diera la bienvenida  por un periodo limitado, y cuando esta bienvenida se acaba (inevitablemente),  ya los payasos, enanos, y domadores recogen su equipo y sus vidas y  los llevan al próximo lugar. El hombre también se siente así:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;ul style="text-align: justify;"&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;“sabía que el miedo  a la soledad no era otra cosa que la angustia del doble porque la soledad  era un estar angustiadamente consigo mismo es decir es decir con el  doble es decir con la muerte &lt;i&gt;nada es la tierra que los hombres miden  y por la que matan y mueren&lt;/i&gt; aunque esta vez no se creía muerto  sino dividido extrañamente dividido entre uno que sabía insomne y  otro que no sabía dormido &lt;i&gt;aquí estoy ¿no me sientes?&lt;/i&gt;” (6).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;ul style="text-align: justify;"&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Con todo esto, la novela &lt;i&gt; Paseo en trapecio&lt;/i&gt; trata más del caos y de la confusión&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;de la vida y lo que sigue a  la vida en los que se sienten perdidos. Es verdad que el protagonista,  por la novela entera, existe en el desorden que viene después de la  muerte, un desorden que resulta de una situación tal vez no resuelta  con Adela y sus hijos y las circunstancias de su muerte. Aquí el sueño  se presenta como un entorno perfecto para empezar a resolver estos problemas,  como los pensamientos del narrador se convierten en escenas del circo,  del restoran y de la cama. Como siempre en sus novelas innovadoras,  Sainz une la forma y el contenido en una estructura vinculada que aquí  quita toda puntuación a la historia, excepto a las elipsis, lo cual  le permite escribir entre la realidad y el sueño, la vida y la muerte,  con una fluidez necesaria para el desarrollo del “no lugar”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;En  un momento al final, parece que el hombre que se localiza en un nivel  en el circo, y consecuentemente en la temporalidad, encuentra un lugar,  una casa, en el cuerpo humano. Sueña con Adela y se acuerda de su cuerpo  amado y de la certidumbre que lo conduce a eso:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;ul style="text-align: justify;"&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;“se disputaban el espacio  infinito de su piel cada milímetro de de su doble cuerpo de sus cuerpos  como una boca que captara señales provenientes del universo y despidiera  otras se erizara de tentáculos en puertas entre el fuera y el dentro  respiración donde se confundían lo alto y lo bajo lo horizontal y  lo vertical lo redondo y lo ondulado lo profundo y lo superficial lo  húmedo y lo sudado lo liso y el volumen la curva y la recta lo duro  y lo blando ella recorriendo todas las partes de él y él era el mundo  y el mundo era ella…” (7)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;ul style="text-align: justify;"&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Los sentidos físicos,  tan concretos y limitados, parecen desacatar las reglas del &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;circo y su transitoriedad,  y le dan al protagonista un sitio concreto en donde pueda imaginarse.  Pero en fin, él vuelve a su temporalidad que consiste en su memoria  fragmentada:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;ul style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;“más que pensamientos  volvía a pensar jirones de pensamientos como los recuerdos que lo lastimaban  porque nunca podría volver a poseerlos sus pensamientos se acercaban  y se perdían como crestas en las olas de la memoria no toleraba abundancia  de conexiones proliferaciones de datos ningún documento sino que aspiraban  al espacio interestelar a un vacío en el que se pudiera sobrevivir  uno junto al otro hubiera preferido que fueran recuerdos de otros nunca  suyos o recuerdos de nadie anónimos permanentemente confundidos e indistinguibles…”  (8).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Como ya se sabe, esta memoria  fragmentada no existe en ningún lugar sino en la impermanencia. Al final ni  siquiera el circo puede ser destrozado por los payasos, ya que refleja  la transitoriedad que ocupa un espacio en medio de la vida y la muerte  y los sitios mundiales. El narrador guarda muy poco: “pero de él  no había quedado nada apenas y un espacio en la cama poco notorio verdaderamente  imperceptible después nada más quizás su nombre alguna fotografía”  (9). El lector sin embargo se queda con la imagen deel circo y todo  lo que representa, o más preciso, todo lo que nunca podría representar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;“aquí  estoy ¿no me sientes?…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Pero  ese “aquí” no está en ninguna parte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;ol style="text-align: justify;" type="1"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Una búsqueda en    Internet revela las numerosas interpretaciones, contradictorias y consecuentes,    de un sueño con el circo. Aquí las interpretaciones vienen de:&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;ul style="text-align: justify;"&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://www.sleeps.com/dictionary/ccc.html.http/dreemmoods.com/cgi-" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 255);font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;&lt;u&gt;http://www.sleeps.com/dictionar&lt;wbr&gt;y/ccc.html.http/dreemmoods.com&lt;wbr&gt;/cgi-&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;ul style="text-align: justify;"&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;bin/searchcsv.pl?method=exact&lt;wbr&gt;&amp;header=symbol&amp;amp;search=circus&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;ul style="text-align: justify;"&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;http//www.soulfuture,com/dream&lt;wbr&gt;_dictionary/symbols_c/circus&lt;wbr&gt;_dream_dictionary.asp&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;ol style="text-align: justify;" start="2" type="1"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Sainz, Gustavo: &lt;i&gt;   Paseo en trapecio&lt;/i&gt;. Barcelona, Plaza Janés, 2001. p 103&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Sainz 85.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Sainz 68.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Sainz 50.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Sainz 110.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Sainz 142.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Sainz 146.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Sainz148.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35830160-116053323603941704?l=paseoentrapecio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paseoentrapecio.blogspot.com/feeds/116053323603941704/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35830160&amp;postID=116053323603941704' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35830160/posts/default/116053323603941704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35830160/posts/default/116053323603941704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paseoentrapecio.blogspot.com/2006/10/no-est-en-ninguna-parte-el-circo-y.html' title='No está en ninguna parte : El circo y Paseo en trapecio'/><author><name>Gustavo Sainz</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
